La carrera deportiva de Macarena Ceballos empezó hace veinte años, cuando tuvo que elegir entre gimnasia artística y natación, en su Río Cuarto natal. A pesar de que al principio no quería saber nada, las medallas que consiguió en los provinciales la motivaron a seguir y en 2008 llegó a la Selección Argentina escolar. En Córdoba se entrenaba todos los días, pero en un momento decidió ir por más: "Sentía que había llegado a mi techo porque mis planes de entrenamiento eran los mismos desde hacía muchos años. Tenía muchas trabas en el club y me di cuenta de que si quería mejorar, me tenía que ir". Su papá la apoyó y a en 2015 se estableció en Buenos Aires para prepararse en el CeNARD para lo que viniera.

En julio de 2023 en el Mundial de Fukuoka, Japón, consiguió la marca en 100 metros pecho para conquistar lo único que le faltaba, estar en unos Juegos Olímpicos. Con una marca de 1:06.69 además batió el récord sudamericano de esa prueba que estaba en manos de la argentina Julia Sebastián. Meses más tarde en Santiago 2023, con una marca de 1:07.68, logró su primera medalla (de bronce) en Juegos Panamericanos. El último día del año llegó un gran reconocimiento, el premio a la mejor nadadora sudamericana del año, otorgado por Swim Swam, un medio prestigioso de la natación internacional.

Este miércoles viaja con el equipo al Mundial de Doha que será del 2 al 18 de febrero, la primera gran prueba del año en la preparación para París 2024.

–¿Cuál es el plan de acá a los Juegos Olímpicos?

–Arrancamos con el Mundial, en abril la idea es hacer gira en Estados Unidos y en mayo el Campeonato Argentino. A fines de junio, ir a un torneo en Europa para quedarme allá hasta los Juegos Olímpicos. Es lo planificado según lo que pensamos pero hay que ir viendo el día a día con la situación económica y la incertidumbre. Estamos a la espera de que se definan los cambios en las becas y qué va a pasar para poder seguir con el plan estipulado.

–¿Cuáles son los objetivos para París?

–Entrar a una semifinal sería ideal, un gran objetivo que desde 2004 no pasa, desde que Georgina (Bardach) ganó la medalla. No me voy a cargar con presiones ajenas, pero entrenar sin objetivos no me gusta, está bueno ponerse un objetivo con los pies sobre la tierra. Además voy a intentar llegar a la marca de 200 mts pecho para poder participar de esa prueba también.

–¿Cómo es tu equipo de trabajo?

–En febrero de 2016 pasé a trabajar con Gustavo Roldán, quien es mi actual entrenador. El equipo fue cambiando en cuanto a la preparación física. Después de la pandemia empecé con Felipe Gobello. También tengo kinesiólogo, biomecánico, nutricionista, médico y psicóloga que empecé después de los Panamericanos de Lima. Siento que son personas que se me aparecieron en el camino para algo, porque me conocen mucho y me siento muy bien con ellos.

Los Panamericanos y la presión

Ceballos participó en tres Juegos Panamericanos: en Toronto 2015 y en Lima 2019 no le fue como esperaba. En Santiago 2023 tuvo su revancha y así lo cuenta.

"Después de Lima sufrí bastante la presión externa. Los periodistas me decían a todas les fue bien y a vos no. Y después cuando salió el equipo de Santiago me preguntaron si se podía estar al nivel de Lima y yo les contestaba que a mí me había ido mal. Lo trabajé mucho con la psicóloga y desde ese momento dije que no me iba a hacer cargo de lo que esperan de mí porque yo soy la que se tira al agua, se esfuerza y sabe hasta dónde puede", confesó la cordobesa.

Macarena Ceballos / @DeportesAR

–¿Qué tuvo de diferente Santiago 2023?

–En Lima había llegado con una lesión (una ruptura de labrum en el hombro) y la única solución era la operación. Pensamos que podía nadar así y los resultados mostraron que no. En 2021 me operé y desde ese momento los tiempos cada vez eran mejores, cada vez me exigía más y con eso cambió mi cabeza.

El momento de la natación argentina

En Santiago 2023, la Selección Argentina de natación logró dos medallas, la de Ceballos y la de Ulises Saravia, en Lima había ganado 10.

–¿Cómo ves este momento del deporte?

–Hubo un cambio muy grande de generación. Estamos los grandes y están los que tienen de 20 a 24, que sin apoyo es imposible que puedan seguir en la natación porque todo es carísimo. Después están los de Transición al Alto Rendimiento que tienen becas y a esa edad los padres también pueden bancarlos. Se viene una camada muy grande de chicos de menos de 20. Creo que el resultado se va a ver de acá a cuatro años. Cuando pasen concentraciones, viajes y entrenamientos en equipo se va a ver. Es lo que se vio en Lima, de 2015 a 2019 tuvimos viajes, entrenamientos en altura y después se vio el resultado, creo que va a pasar lo mismo.

Sueño cumplido y a París 2024

Macarena Ceballos perdió a su mamá a los 12 años. Su historia siempre fue reponerse y seguir, en la vida afuera del agua y adentro también. Esa fuerza interior y el no rendirse nunca, la depositaron donde hoy está: a los 28 años por participar de sus primeros Juegos Olímpicos.

–¿Cuál es tu sostén en el día a día, pensás en tu mamá?

–Por muchos años decía que me hubiese gustado vivir mi primera medalla internacional con ella, que estuviese en algunos torneos y pensaba en que no lo pude compartir con ella. El año pasado el kinesiólogo que viajó al Mundial con nosotros, el día de los 100 (cuando clasificó a París) me dijo: "Cuando nadabas parecía que te empujaban de afuera, ibas para adelante, parecías imparable" y ahí pensé que no estoy sola, me están empujando. En el día a día a veces digo qué ganas de estar en casa, pero sé que mi papá y mis hermanas me acompañan siempre.

–¿Algo que te quede por cumplir?

–Tengo un montón de sueños, me gustaría ser finalista mundial, una semifinal de Juegos Olímpicos, pero lo que me faltaba eran los Juegos. Fui a Mundiales de pileta corta, larga, Panamericanos, Sudamericanos. Me faltaba ese escalón, en un momento llegué a pensar que los Juegos no eran para mí, que no nací para eso, pero bueno me deshice de ese pensamiento y me voy a poder retirar el día de mañana tranquila, sabiendo que hice todo lo que estaba a mi alcance y cumplí todas mis metas.

Entre el 27 de julio y el 4 de agosto, Ceballos cumplirá otro sueño y cuando se tire al agua, no estará sola.